ARTÍCULO DE OPINIÓN: EXÁMENES
Los exámenes son pruebas que se van realizando a lo largo de un curso para saber qué conocimientos tiene una persona de la asignatura en cuestión.
Llevamos haciéndolos desde que tenemos 8 o 9 años, pero… ¿nos examinan de la forma más correcta?
Para empezar considero que no tiene lógica hacer un examen al final de un trimestre, porque no vale de nada estudiar sin descanso dos días si luego te vas a olvidar de todo.
Las cosas se deben trabajar día a día, con preguntas en clase y ejercicios. Fomentar que los niños atiendan en clase haciéndolas dinámicas y no un simple monólogo del profesor.
Todos sabemos que siempre te vas a acordar de las cosas que trabajas diariamente, y no de las que estudias a contrarreloj antes de un examen
Otro problema es lo que hoy conocemos como “chapar”.
Simplemente es una memorización rápida antes de un examen que solo sirve para vomitar todo lo que sabes y no razonar el porqué de las cosas. El resultado es olvidarte de todo una vez hecho el examen.
Los profesores saben que la mayoría de los alumnos utilizan esta técnica a la hora de estudiar, ya que tal y como están diseñados los exámenes se valora más que te sepas el tema tal cual está el libro, que el niño haya intentado comprender el tema y explicarlo con sus propias palabras.
Como dije al principio el objetivo de un examen es saber que conocimientos tienen los alumnos y pienso que algo que memorizas y luego lo olvidas completamente no se le puede considerar conocimiento.
Por experiencia propia sé que muchos profesores valoran más que te sepas las lecciones al pie de la letra, y un compañero que chapa puede sacar mejor nota que uno que comprende.
Probablemente dentro de un tiempo ese que memorizó y sacó un 10 no recordará nada, a diferencia del que relacionó las ideas y comprendió.
Según mi punto de vista, el educador debería enfocar sus clases de manera diferente: dar teoría adicional al libro para que los niños atiendan en clase (o al menos los que quieran sacar buena nota), contar curiosidades o hacer que participen en clase con preguntas sobre el tema, premiar que hagan los ejercicios, y por último hacer un examen con preguntas concretas pero que haya que pensar; es decir, que no te sirva de nada memorizar.
No se si asi se obtendrían mejores resultados académicos, sin embargo estoy segura que recordarán mucho más de todo lo que aparece en los libros y, ¿no es ese el objetivo?

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